Capacitar y certificar al transporte público

Por en January 25, 2016

La Tábula Rasa

Ulises Gómez de la Rosa

Militante de izquierda

Hace unos días circuló en redes sociales dos hechos relacionados con operadores del servicio público del transporte. El primero fue un chofer en un altercado con elementos de Tránsito municipal y que en días posteriores en la aclaración del hecho por parte de la autoridad, quedó evidenciado la calidad del operador, el cual acumulaba multas, actas y señalamientos en su comportamiento. El segundo hecho que se hizo viral también en redes fue de un operador echando lamina a un particular de forma alevosa, cínica, descarada, sin remordiendo y sin medir las consecuencias de sus actos que bien pudieron terminar en algo realmente grave o hechos que lamentar. Los dos actos fueron gravados y promovidos por usuarios y subidos a la red.

El transporte es una actividad del sector terciario, entendida como el desplazamiento de objetos o personas de un lugar (punto de origen) a otro (punto de destino) en un vehículo (medio o sistema de transporte) que utiliza una determinada infraestructura (red de transporte). Esta ha sido una de las actividades terciarias que mayor expansión ha experimentado a lo largo de los últimos dos siglos, debido a la industrialización; al aumento del comercio y de los desplazamientos humanos tanto a escala local, nacional como internacional; y los avances técnicos que se han producido y que han repercutido en una mayor rapidez, capacidad, seguridad y menor coste de los transportes.

Debido a lo anterior, hoy en día resulta por demás importante capacitar y certificar a los operadores del transporte, porque la finalidad es la de acreditar las competencias profesionales adquiridas mediante acciones de formación profesional ocupacional, programas de escuelas taller y de casas de oficios, contratos de aprendizaje, acciones de formación continua por parte del gobierno, o experiencia profesional. Ello quiere decir que la profesionalidad se puede adquirir por vía formativa, por vía de la experiencia, o por una combinación de ambas, pero siempre con la finalidad de dar a la ciudadanía un mejor servicio, de calidad humana y de trato preferencial a los usuarios.

Por ello es importante tocar temas transversales que ayudan a mejorar al servicio y que engloban temas como el manejo defensivo, reglamentación, señalética, cuestiones de derechos humanos y hasta ejercicios físicos y prácticas de alimentación para que sepan como pueden mejorar como personas y que esto impacte de manera positiva a su rutina de trabajo. De todo lo anterior se desprende que es prioritario Innovar en la capacitación y meter temas actualizados, tecnología y nuevos modelos educativos que darán como resultado un servicio de contacto humano con calidad y calidez.

Para completar estas acciones, en nuestros tiempos es necesario incorporar el uso de la tecnología ya que se vuelve algo toral en la capacitación, por ello hoy en día existen dos tipos principales de simulaciones en computador utilizadas en la ingeniería de transporte que deben ser ampliamente utilizados: macrosimulaciones y microsimulaciones.

Las macrosimulaciones utilizan ecuaciones que reflejan parámetros generales de la corriente vehicular, como velocidad, densidad y caudal. Muchas de las ideas detrás de estas ecuaciones están tomadas del análisis de flujo de líquidos o gases o de relaciones halladas empíricamente entre estas cantidades y sus derivadas.

Las segundas simulan cada vehículo o persona individualmente y hacen uso de ecuaciones que describen el comportamiento de estos vehículos o personas cuando siguen a otro (ecuaciones de seguimiento vehicular) o cuando circulan sin impedimentos. Estos simuladores cumplen una función importante al exponer al operador a situaciones complejas de manejo para ver cual es la reacción y como resuelve la situación vote pronto. La importancia de lo anterior radica en que los operadores son capacitados, no para enseñarlos a manejar, sino para quitarle los vicios que han acumulando por años en su forma de manejar y que se aleja mucho de la prestación de un servicio con eficiencia y eficacia, en una urbe compleja, traficada y con muchos estereotipos sociales que hace todavía más complicado la convivencia humana a través de los equipos motorizados.

Lo que sucedió en días pasados, con los hechos narrados, no deberá suceder nunca mas, los operadores deben entender que al ser un servicio concesionado son de alguna manera servidores públicos, aun y cuando estén bajo la administración de un particular con contratos de trabajo particulares, pero que su función impacta a la sociedad, y por tanto es imprescindible hoy en día, que asuman su responsabilidad con profesionalismo y al servicio del ciudadano, que hace uso del trasporte público por necesidad, por economía y porque debiera ser más rápido, de calidad y digno de moverse en camiones como sucede en las grandes metrópolis. En la capacitación esta la formula exitosa de cambiar la imagen de nuestro sistema de transporte, ocupemos todo lo que este a nuestro alcance, tecnológica, social, formativa y educativamente para que esto suceda.

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